Javier Marías no sabe ponerse en los tacones de Berta Isla

Por Silcarva




Berta Isla
Javier Marías
Alfaguara
552 páginas
Novela contemporánea
2017

"Muy jóvenes se conocieron Berta Isla y Tomás Nevinson en Madrid, y muy pronta fue su determinación de pasar la vida juntos, sin sospechar que los aguardaba una convivencia intermitente y después una separación. Tomás, medio español y medio inglés, es un superdotado para las lenguas y los acentos, y eso hace que, durante sus estudios en Oxford, La Corona ponga sus ojos en él. Un día  cualquiera, -un día estúpido- que se podría haber ahorrado, condicionará el resto de su existencia, así como la de su mujer.
Berta Isla es la envolvente y apasionante historia de una espera y de una evolución, la de su protagonista. También de la fragilidad y la tenacidad de una relación amorosa condenada al secreto y a la ocultación, al fingimiento y a la conjetura, y en última instancia al resentimiento mezclado con lealtad.
O, como dice una cota de Dickens hacia el final del libro, es la muestra de que -cada corazón palpitante es un secreto para el corazón más próximo, el que dormita y late a su lado-. Y es también la historia de quienes quieren parar desgracias e intervenir en el universo, para acabar encontrándose desterrados de él."

Narrada por los protagonistas en mi primera persona. Una narrativa que conquista al inicio pero que en muchas ocasiones de torna larga y aburrida.
La protagonista tiene un perfil sicológico contradictorio y muchas reacciones son poco creíbles.
El ritmo de la narración aburre y tiene pocos momentos de intriga o suspenso.

El autor, un hombre, me parece que no logra ponerse en los zapatos de una mujer y describir cómo piensa. En ocasiones clave, Berta reacciona como lo haría un hombre. Esto no es impedimento para que haya emoción de leer lo que sucede.
Javier Marías describe muy acertadamente la forma de pensar de la época en que se desarrolla la historia. Se regresa en el tiempo.
Hay momentos en que me ha parecido que se alarga demasiado en las escenas y se vuelve un poco tedioso.

Inicié la lectura del libro con grandes expectativas y mucha emoción, pero avanzando en la lectura se fue tornando aburridora y repetitiva, narcótica. En momentos tuve que hacer grandes esfuerzos para no abandonar el libro.
No crean que la historia es sobre espías, ninguna persona tiene la certeza que uno de los protagonistas lo sea, hasta casi el final del libro.
El perfil sicológico de Berta Isla me parece flojo.
En las escenas el autor se va por las ramas dando datos  y más datos sobre documentación de espías, guerras, o lo que le convenga dependiendo del momento. Aleja de la trama al pobre lector, no porque no sea pertinente sino que se alarga y se alarga y se alarga.

Para desenrollar la trama Marías se vale en ocasiones de situaciones bastante poco probables, absurdas, mucho "Deus ex machina"

En mi opinión le sobra medio libro o más, de tanta repetición de lo que siente y piensa Berta Isla, hasta el punto de pensar que es una persona tonta que le dio la vuelta al mismo tema durante toda una vida. (Detestable)

Los momentos emocionantes del libro son más bien escasos y están al final, donde cogen al lector cansado y aburrido. Por lo menos en el último tramo se lee con ánimos para ver si el asunto se compone. A pesar de los esfuerzos el final es soso. Me aburrí, detesté las reacciones de los protagonistas en ocasiones. No es interesante, ni intrigante, ni de ación o suspenso.

He visto varias entrevistas a Javier Marías y es un personaje espectacular. Creo que él es mejor que su libro...sus respuestas son de alguien agudo, intelectual e interesante. Es miembro de la RAE. Tiene una larga hoja de vida en libros, edición y traducción.

La crítica dice que es su mejor novela. Si esto es así, ¡no me quedaron ganas de leer las anteriores!
Quedo admirada del mercadeo de las editoriales. Con unas reseñas muy positivas lograron hacer que el libro se agotara en mi ciudad.

Por esto me sentí un poco fuera de lugar al sentir que me aburría soberanamente con su lectura. Para mi consuelo, revisé los comentarios de los lectores de verdad en Amazon y descubrí a muchos con esta misma percepción.

¡Felices y heroicas lecturas!





@  Uy no!


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